El cuidado diario es esencial para mantener una buena salud bucal. El cepillado y el uso regular del hilo dental son los elementos clave.
Cada persona debe cepillarse los dientes por lo menos tres veces al día, de preferencia después de cada comida. Cepillarse de dos a tres minutos y con movimientos de rotación en lugar de horizontal, sin una excesiva presión sobre el cepillo. Debemos de cepillar todas las superficies de cada diente: interior, exterior y entre los dientes.

Ya sea que utilice un cepillo de dientes eléctrico o manual, debe elegir cerdas suaves. Es importante cambiar el cepillo de dientes cada tres a seis meses.
Además del cepillado, es importante usar el hilo dental cada noche, sobre todo para eliminar la placa. Cuando la placa no se elimina diariamente, se endurece y forma un depósito de piedra que se acumula con el tiempo. La acumulación de sarro puede causar enfermedad de las encías. Estas enfermedades se desarrollan insidiosamente durante meses o incluso años, sin dolor hasta que las encías se ven seriamente afectadas, y los dientes se aflojan.

Enjuagues Bucales

Los enjuagues bucales con Fluoruro son muy buenos para prevenir la caries, y se utilizan después de cepillar y limpiar con hilo dental tus dientes. Existen otros enjuagues bucales con clorhexidina y son indicados para cuando existe inflamación en la encía o alguna enfermedad de la misma, no deben utilizarse por mas de 10 días y seguir las instrucciones de su dentista.
Las visitas al odontólogo y la buena higiene bucal siguen siendo la mejor manera de prevenir las complicaciones bucales.

Cuidado de las encías

Hay personas que tienen las encías más delicadas y tienen tendencia a tener molestias. Para estas personas el simple cepillado de los dientes puede ser muy molesto e incluso puede provocar sangrado de las encías. Una boca sana no debería tener molestias a la hora de la higiene bucal, y tampoco la encía debería sangrar en ninguna situación. La placa es el principal responsable de las enfermedades de las encías y el control eficaz de la misma, nos ayudaría a prevenir enfermedades bucales. Las personas con encías delicadas o inflamadas requieren entonces un cuidado extremo de la acumulación de la placa dental y en especial en el margen gingival de los dientes. Si observa cambios en su encía, cuanto antes visite a su, odontólogo, mejores serán las posibilidades de recuperar la salud de sus encías y podrá prevenir la evolución hacia enfermedades más delicadas como la periodontitis y la perdida de los dientes.

Dientes Sensibles

La sensibilidad dental es un síndrome doloroso que puede llegar a ser de carácter crónico con dolor agudo, a veces muy molesto. Este dolor transitorio es derivado de la exposición de la dentina a estímulos químicos, osmóticos, térmicos o táctiles y que no pueden ser asociados a ningún otro tipo de patología dental. En algunas personas la hipersensibilidad es tolerable, mientras que en otras es un problema que afecta su calidad de vida y el hábito de higiene bucal.
La ausencia de atención a los dientes sensibles puede derivar en otros problemas bucales. Esto ocurre frecuentemente cuando el dolor no permite cepillarse los dientes, y por lo tanto, se es más vulnerable a padecer caries y enfermedad de encías.

Halitosis

El mal aliento o halitosis es un problema bastante común, que afecta al 65% de la población. En la mayoría de los casos, esta condición es temporal.
Las posibles causas del mal aliento son numerosas entre ellas podemos mencionar:
-La inflamación y la enfermedad de las encías
-Inadecuada higiene bucal
-La presencia de caries y restauraciones defectuosas
-La retención de las partículas de comida entre los dientes
-El fumar y el consumo de alcohol
-La disminución en el flujo de saliva
-La acumulación de bacterias y restos de comida en la lengua
-Algunos alimentos como el ajo, la cebolla, el pastrami, etc.
-Algunos medicamentos y suplementos
-Algunas enfermedades también pueden causar un mal olor, como la diabetes.

La solución:
Una buena técnica de cepillado junto con el uso de hilo dental y por supuesto el uso de un enjuague bucal, pero atención, el uso excesivo del enjuague bucal puede irritar las membranas mucosas de la boca y agravar el problema. El odontólogo recomendará los que tienen mejores propiedades antimicrobianas y cuya eficacia está científicamente reconocida.

El cuidado dental de las mujeres embarazadas.

El embarazo causa cambios físicos que pueden tener efectos significativos sobre la salud bucal de la madre. Como resultado de nuevas hormonas, éste puede experimentar los signos de fatiga, náuseas y vómitos en el primer trimestre del embarazo, que suele desaparecer después. También puede haber un excesivo apetito para los alimentos inusuales, lo que aumenta el riesgo del desarrollo de caries.
Una mujer embarazada debe comer más proteínas, vitaminas, minerales, fósforo, hierro y ácido fólico. También se recomienda tomar un suplemento de calcio.
Tomar suplementos de flúor no es recomendable, puesto que nada se pudo demostrar en la madre y el feto. Por el contrario, la aplicación de flúor con una pasta dental con fluoruro es más eficaz para la madre y con menos riesgos para el feto.
Durante el primer trimestre se debe evitar cualquier tipo de tratamiento, ya que en este periodo se produce la formación de los órganos en el feto. Al ser células inmaduras, son más sensibles a las radiaciones y los fármacos.
Debemos de tener en cuenta que algunas mujeres desconocen en este periodo que están embarazadas.
Se debe notificar al odontólogo de su condición. Ya que durante todo el embarazo se deberá de evitar, si es posible, el uso de radiografías. Sobre todo en el primer trimestre de embarazo.
Aunque los aparatos de rayos x en la clínica dental emitan poca radiación, el uso de radiografías sólo estará indicado en caso de urgencia y aplicando medidas de protección (delantal plomado)ya que el feto es sensible a la radiación.
Otros tipos de tratamiento dental serán preferentemente en el segundo trimestre del embarazo aunque por norma general se debe evitar cualquier tratamiento odontológico durante todo el embarazo, se puede recomendar una visita al dentista para una limpieza profesional, y mantener una excelente higiene bucal. Las Excepciones en este caso seran los tratamientos de urgencia.
En cuanto a la anestesia la lidocaina y mepivacaina se han mostrado como anestésicos locales seguros y pueden utilizarse durante todo el embarazo, salvo que la paciente sea alérgica. Sin embargo, algunos medicamentos pueden causar malformaciones fetales. Por tanto, es importante consultar a un médico antes de tomar cualquier medicamento.
El uso de tetraciclínas está totalmente contraindicado durante todo el embarazo y la lactancia, así como en niños hasta los 8 años, debido al efecto negativo que producen en la coloración de los dientes (tinción por tetraciclinas)